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Foro sobre la novela de Julio Garmendia en Filuc 2017

Tras 90 años la "Tienda de muñecos" sigue siendo tema de debate

Los narradores Víctor Mosqueda y Armando Jiménez, y el crítico literario Nelson Suárez, consideran que el autor tuvo un impacto que todo escritor debe soñar

Desde la década de los ¿50 hasta la fecha, hay más de 2 mil trabajos publicados del autor.

Julio Garmendia tuvo un impacto que todo escritor debe soñar: 90 años después de la publicación de una de sus obras más emblemáticas, Tienda de muñecos, se sigue hablando y analizando este trabajo, pese a que en su época pasó “por debajo de la mesa” y tuvo que esperar a su segunda edición (1952), para que lo valoraran y hoy en día es uno de los narradores más respetados y leídos. Sigue vigente.

 

A esta conclusión llegaron los narradores Víctor Mosqueda y Armando Jiménez, y el crítico literario Nelson Suárez, panelista del foro “Julio Garmendia: 90 años de La tienda de muñecos”, que se realizó este lunes en el salón Juan Rulfo de la 18º edición de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (Filuc 2017).


En nueve puntos, Víctor Mosqueda analizó los aportes de Julio Garmendia a la literatura. El resaltador lo pasó en el uso de la metaficción: como recurso literario que todavía hoy no se ha terminado de desgastar; el metanarrador: “que es Garmendia propiamente”, dice; la ética de leer: planteada en El librero; el humor: aunque ingenuo y propio de la década de 1920.


También mencionó la autoreferencia al final de sus cuentos y el “salto de fe” que exige al lector al plantear un narrador del que -sugiere-, hay que dudar. En síntesis, “Garmendia reniega del modernismo hispanoamericano y se adelantó a la vanguardia que estaba a punto de empezar”, expuso.


Nelson Suárez recordó que la primera edición de este libro se publicó en París (Francia), fue muy poco leída y prácticamente no tuvo repercusión. Caso contrario ocurrió con la segunda edición, que salió al mercado después de que Garmendia había ganado premios y de haberse publicado La Tuna de Oro.


“En ese momento, Rómulo Gallegos dominaba el ámbito literario, y Julio Garmendia tuvo que esperar que el Grupo Sardio lo rescatara. Hoy lo leemos porque somos herederos de esa agrupación y de El Techo de la Ballena”, dijo el también docente universitario y resaltó que desde la década de los ’50 a la fecha hay más de 2 mil trabajos publicados sobre este narrador.


Y agregó: “Julio Garmendia fue un gran escritor, solitario, no dejó escuela, no participó en grupos literarios, no tuvo impacto en su época, pero cuando muere en 1970, todo el mundo lo leía y se ha convertido en parte de la cultura venezolana”. Sobre Tienda de muñecos, propiamente coincidió en elogiar lo metaficcional, porque este recurso fue replicado en sus sucesores.


Armando Jiménez, por su parte, enumeró a 12 atributos de la narrativa de Julio Garmendia que los escritores que pretenden seguir sus pasos, deberían tomar en cuenta: “haga de su alma un cáliz de humanidad y beber de éste –dijo-; practique con sus cuentos como si fuesen flechas y apunte; confronte su astucia; tenga paciencia, tómese el tiempo que sea necesario, estudie cursos avanzados y llévelos al contexto poético; ame los pájaros y los ángeles; sea silencioso, deje transcurrir 20”.


No obstante advirtió que no es posible escribir como Salvador Garmendia, pero el esfuerzo merece la pena “para no morir de un infarto literario”.


 

Autor Autor: Daniela Chirinos
Fecha Fecha: 31.10.2017